Casi 3.300 personas sufren este problema de salud, según los últimos datos facilitados por la Consejería de Sanidad de Castilla y León
Un total de 3.279 personas vivían a finales de 2024 en Castilla y León con insuficiencia renal crónica en tratamiento sustitutivo, ya fuera en diálisis o con un injerto renal funcionante, según el Registro de Diálisis y Trasplante Renal de la Consejería de Sanidad, que confirma el fuerte impacto asistencial de esta patología, muy vinculada a la diabetes y a las enfermedades vasculares, en una comunidad especialmente envejecida.
El informe correspondiente al ejercicio 2024, que acaba de ser publicado por la Consejería de Sanidad, sitúa en 297 los nuevos casos detectados en la Comunidad, lo que supone una incidencia de 124 pacientes por millón de habitantes, una cifra que se mantiene en niveles elevados y que refleja la carga que la enfermedad renal crónica representa para el sistema sanitario autonómico, informa la Agencia EFE.
