La enfermedad renal crónica (ERC) continúa siendo una patología infradiagnosticada en España, a pesar de su elevada frecuencia y de su impacto clínico y económico sobre el sistema sanitario. Así lo muestra un programa de investigación basado en datos de vida real, que ha estimado que hasta el 30% de las personas con analíticas registradas en los sistemas de salud presentan algún grado de ERC. Una cifra muy superior a la reflejada en estudios previos y que apunta a una magnitud del problema mayor de la que se percibe en la práctica clínica habitual.
Los resultados proceden de un conjunto de estudios desarrollados en España y publicados en la revista Nefrología, además de presentados en el 55º Congreso de la Sociedad Española de Nefrología. La investigación analizó datos anonimizados de más de 70.000 personas atendidas en atención primaria y hospitales de referencia de siete comunidades autónomas, incluidos en la base de datos BIG-PAC, con al menos una medición de la tasa de filtrado glomerular estimada y de albuminuria.
