Nueva clasificación pretende identificar precozmente a los pacientes en riesgo al reconocer la estrecha interconexión entre obesidad, diabetes, enfermedad renal y daño cardiovascular.

A simple vista, el corazón, los riñones y el metabolismo parecen desempeñar funciones distintas. Sin embargo, existe una compleja red de conexiones biológicas que los mantiene en comunicación permanente. Cuando uno de estos sistemas se altera, las señales viajan a través de ese tejido, desencadenando cambios que pueden afectar a los demás.

Durante años, la medicina estudió cada uno de estos componentes por separado. Hoy, el síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM, por sus siglas en inglés) propone observarlos como parte de una misma trama, donde cada nodo influye sobre el funcionamiento del conjunto.

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SALVALnet: La red invisible que une corazón, riñón y metabolismo