Es todo un hito en la sanidad pública vasca. El pasado 9 de julio se realizó en el Hospital Universitario de Cruces el primer trasplante renal en la historia de Osakidetza mediante cirugía robótica. Se trata de una técnica mínimamente invasiva, que está disponible en un reducido número de hospitales en España. Una de sus ventajas es que permite abordar con mayor precisión casos de elevada complejidad. Esa precisión permite que la cirugía sea menos agresiva y que el paciente se recupere antes y con menos dolor, ha explicado el urólogo Jorge García-Olaverri
Una complejidad que se daba en el paciente que ha recibido el trasplante. Con 50 años de edad, sus antecedentes quirúrgicos y determinadas características vasculares dificultaban la realización de la intervención mediante técnicas convencionales. Según dicen los médicos, su evolución es favorable y se encuentra en buen estado a los pocos días de haber recibido este órgano procedente de un donante vivo.
