Aunque el trasplante renal ofrece una oportunidad real de recuperar productividad, autonomía y bienestar, sólo un pequeño porcentaje de pacientes en diálisis logra acceder a esta opción cada año en nuestro país —alrededor del 2 % del total de pacientes en diálisis logró trasplante recientemente— evidencia que todavía existen grandes brechas de acceso.
El trasplante renal no es solo una técnica quirúrgica: es una de las expresiones más complejas y profundas de la medicina moderna, un puente entre la ciencia y la esperanza, y un desafío para cualquier sistema de salud serio.
En República Dominicana, donde miles de pacientes viven con enfermedad renal crónica y muchos dependen de diálisis para sobrevivir, entender esta complejidad es urgente y necesario.
