Tres días. Cada semana. Año tras año. El número de complicaciones que puede sufrir un paciente en diálisis se multiplica teniendo en cuenta las 144 veces que puede llegar a acudir al hospital para someterse a dicho tratamiento. Anticipar cambios en su estado de salud antes de que se conviertan en episodios graves es, precisamente, el objetivo del estudio All Prevent, liderado por el Hospital Universitario Príncipe de Asturias.
Se trata de un proyecto innovador que trata de comprobar la eficacia de un reloj inteligente -wearable-, dotado con Inteligencia Artificial, a la hora de monitorizar la evolución de los pacientes con insuficiencia renal crónica en diálisis, con el objetivo de anticipar complicaciones graves y, por ende, potenciales hospitalizaciones derivadas.
El algoritmo que los pacientes portan en la muñeca, registra los datos clínicos de diálisis y la información emocional, para generar alarmas anticipadas a partir de patrones predictivos, lo que marca «un nuevo enfoque en la gestión de pacientes crónicos complejos», según explica jefe de Nefrología, e investigador principal del estudio, Diego Rodríguez Puyol.
