La vida de Daniel Rubio (43 años) cambió drásticamente cuando en 2010 le diagnosticaron una enfermedad renal que llevaba años deteriorando la función de sus riñones. Lo que en un principio parecía un problema a largo plazo se agravó de forma repentina tras contraer la covid-19, acelerando la entrada en una fase crítica.
Desde entonces, inició un tratamiento de diálisis que, tal y como explica a La Vanguardia, fue la etapa más dura de su vida. Lejos de resignarse, este emprendedor tecnológico decidió aprovechar sus conocimientos para mejorar su propio tratamiento.
Fue así como, junto con el Servicio de Nefrología del Hospital de Bellvitge, crearon una herramienta digital para facilitar la diálisis domiciliaria a través de una plataforma con conexión directa de paciente-médico. Ahora, después de su esperado trasplante de riñón el 11 de julio de 2024, Rubio ya no necesita diálisis, pero sigue implicado en el desarrollo de la plataforma para mejorar la vida de los pacientes renales.
