La fatiga y los trastornos del sueño después de la diálisis son síntomas muy frecuentes y debilitantes que se habían detectado en las personas con enfermedad renal crónica (ERC) que tienen que realizar este tipo de tratamiento para sustituir la función de sus riñones y así poder seguir viviendo. Su presencia compromete significativamente la calidad de vida y la funcionalidad de las personas afectadas con ERC, y a menudo han sido subestimados en la práctica asistencial y clínica.
Ahora, un nuevo estudio multicéntrico liderado por nefrólogos de la Fundación Renal Española ha confirmado la importancia de estos síntomas en los pacientes renales en tratamiento de hemodiálisis y ha revelado que el 66% de ellos experimenta fatiga y cansancio tras la hemodiálisis, siendo además una situación grave en más de una cuarta parte de los casos, en concreto en el 27% de los pacientes analizados. El trabajo mostró además otros relevantes resultados, como que las mujeres presentaron mayor fatiga y alteraciones del sueño que los hombres; y que la duración de las sesiones de hemodiálisis se relaciona con una mayor somnolencia posterior (a sesiones más largas, más sueño en los pacientes).
