Con la llegada del calor hay que beber entre 2,5 y 3 litros de agua al día para prevenirlos, y en el caso de los que ya han tenido un cólico ingerir esa cantidad durante todo el año
Un alto consumo de sal y proteínas animales puede aumentar el riesgo de sufrir cálculos renales, así como no beber suficiente agua a diario, ya que dificulta la disolución de minerales en la orina, favoreciendo la formación de piedras.
