Tras un primer viaje «de prueba» que hizo en marzo a Tenerife, Manuel González se desplaza este fin de semana a Lanzarote para desconectar de la rutina, aunque no de su tratamiento de diálisis domiciliaria, que le acompañará durante su estancia en la isla. «Si vas a pasar más de ocho días fuera, no hay problema. Te envían el material al alojamiento, y es como si estuvieses en casa», señala.
