La citometría de flujo emerge como una alternativa no invasiva para detectar precozmente inflamación, daño tisular y rechazo de trasplantes, entre otras patologías, según un trabajo del Grupo BioCritic y del Clínico de Valladolid
Una simple muestra de orina podría convertirse en el futuro en una de las herramientas más valiosas para diagnosticar, monitorizar y anticipar la evolución de numerosas enfermedades renales. Así lo sugiere una revisión sistemática internacional publicada recientemente en la revista científica Biomedicines, en la que participan investigadores vinculados a al Grupo Biocritic (Investigación Biomédica en Cuidados Críticos), Universidad de Valladolid y Servicio de Anestesia y Reanimación del Hospital Clínico de Valladolid, que concluye que la citometría de flujo aplicada a células urinarias presenta un enorme potencial para avanzar hacia una medicina más personalizada y menos invasiva.
El trabajo, titulado «Urinary Cells Flow Cytometry in Renal Disease: A Systematic Review of Diagnostic and Prognostic Applications», revisa toda la evidencia científica disponible hasta la fecha sobre el uso de biomarcadores celulares urinarios detectados mediante citometría de flujo en pacientes con enfermedades renales y urológicas.
