A mediados del pasado año 2025, el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) y el Ministerio de Sanidad aprobaron el Documento de Desarrollo de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad 2025–2028 en nuestro país, una herramienta de trabajo elaborada con la colaboración de profesionales, sociedades científicas, pacientes, organizaciones sociales y representantes autonómicos, a la que se ha incorporó la Enfermedad Renal Crónica (ERC) como «problema de salud prioritario y prevalente». Desde la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) hemos venido trabajando en los últimos meses con el Ministerio en esta estrategia con la que se pretende actualizar el abordaje de la ERC, una patología que se ha convertido en un grave problema de salud pública en España, a través de medidas que vengan a reforzar la prevención, la detección precoz y su tratamiento temprano, fundamentalmente.
Nuestro país está hoy a la cabeza en la sanidad europea en el tratamiento de la ERC en sus fases avanzadas, pero era necesaria una actualización que abordara estos aspectos en un nuevo marco de atención para las patologías del riñón, incorporando actuaciones de acuerdo con la preocupante realidad que supone actualmente la ERC. Esta patología afecta ya al 15% de la población y la prevalencia del Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) -número de personas con ERC avanzada que necesitan diálisis o trasplante para vivir- ha aumentado más de un 30% en la última década en España, situándose ya en más de 68.403 personas, con una prevalencia de 1.407 personas por millón de población. En 2024 un total de 7.300 personas iniciaron TRS, es decir, cada 75 minutos una persona entró en un programa de diálisis y/o recibió un trasplante renal, lo que demuestra el importante impacto de la ERC.
