La enfermedad renal crónica es un problema de salud cada vez más frecuente en todo el mundo, y la obesidad es uno de sus principales factores de riesgo. Por este motivo, es importante conocer los mecanismos que conectan el exceso de grasa con la enfermedad renal. Un equipo investigador del IRBLleida ha publicado un estudio en la revista científica Nephrology Dialysis Transplantation donde se identifica una nueva diana terapéutica para proteger el riñón en el caso de sufrir obesidad.
En este trabajo, el equipo investigador ha identificado el papel de un receptor, conocido como NMDAR, como un mediador clave entre la sobrecarga lipídica (lipotoxicidad) y el mal renal. Los resultados muestran que la activación de este receptor en condiciones de exceso de grasa favorece la inflamación y el estrés oxidativo en el riñón. Por el contrario, su bloqueo mediante fármacos reduce la inflamación, mejora el equilibrio redox celular y protege el tejido renal.
