Un nuevo estudio del Instituto Karolinska (Suecia) y publicado en Kidney International ha descubierto que anomalías sutiles en la función de los riñones, incluso consideradas normales, pueden ayudar a identificar a las personas con riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica.
Esto se ha logrado gracias a una herramienta web que podría facilitar la detección temprana y, por consiguiente, la prevención primaria. La enfermedad renal crónica es un problema de salud mundial que afecta a entre el 10% y 15% de los adultos en todo el mundo, y se espera que se convierta en una de las cinco principales causas de años de vida perdidos para 2040.
En profundidad
Hasta ahora, al no existir programas de detección eficaces, los pacientes reciben un diagnóstico tarde, cuando ya se ha perdido más de la mitad de su función renal. En esta nueva investigación, se han construido distribuciones poblacionales para la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), la medida más utilizada para evaluar la función renal. El objetivo es ayudar a los médicos a identificar a las personas de riesgo, lo que permite una acción preventiva temprana.
Este método se inspira en las tablas de crecimiento y peso que se utilizan en pediatría, y que ayudan a los médicos a identificar a los niños con riesgo de obesidad o crecimiento insuficiente, según explica Yuanhang Yang, primer autor del estudio e investigador postdoctoral en el Departamento de Ciencias Clínicas y Educación del Instituto Karolinska.
