Los catéteres venosos centrales tunelizados son un tipo de acceso vascular que permite realizar hemodiálisis cuando no es posible utilizar otros métodos. Sin embargo, estos dispositivos pueden presentar problemas de funcionamiento con relativa frecuencia. Cuando ocurre, la eficacia del tratamiento puede verse reducida y, en algunos casos, es necesario realizar intervenciones médicas adicionales o cambiar el acceso vascular.
Con el objetivo de anticipar estas situaciones y actuar antes de que aparezcan complicaciones, un equipo investigador de la Universidad Complutense de Madrid, el Hospital Clínico San Carlos/IdISSC y la Fundación Renal ha desarrollado un modelo capaz de estimar el riesgo de que un catéter presente disfunción en la siguiente sesión de hemodiálisis.
El estudio se basó en datos reales de la práctica clínica. Para ello, los investigadores analizaron registros asistenciales de centros de hemodiálisis gestionados por la Fundación Renal en España durante el año 2021. En total, se examinaron 60.230 sesiones de hemodiálisis correspondientes a 743 pacientes que utilizaban catéteres venosos centrales tunelizados en funcionamiento.
