Cuatro pacientes impulsan un pódcast para normalizar la enfermedad renal, que creen que es muy desconocida y está «satanizada». Se han formado también como mentores y ayudan a más personas a gestionar emocionalmente y encajar un diagnóstico reciente
La enfermedad renal llega sin ruido. Al contrario que otras patologías crónicas con síntomas muy floridos que enseguida llaman la atención de los profesionales sanitarios, cuando los riñones fallan lo hacen en silencio. No duele nada. Aparece quizás, cuando el daño está avanzado, mucho cansancio e hinchazón de piernas y pies. Y no siempre es igual en todos los casos. Amelia Saiz González y Blanca Lobato cuentan que en ellas la patología debutó «a lo grande», como recuerdan con mucho sentido del humor. Saiz empezó a sentirse muy mal un día concreto sin que anteriormente hubiera notado nada raro, acudió al servicio de Urgencias del HUBU y de allí fue directa a la UCI. «Después me dijeron que temieron por mi vida muy seriamente. Recuerdo que había varios sanitarios intentando bajarme la tensión, que llegó a 28, luego me comentaron que no sabían que la especie humana podía llegar a ese nivel», asegura en el capítulo piloto de Charlas sin filtro. Un pódcast renal (que se puede encontrar en Youtube) en el que participa junto con Lobato, que ha sido la impulsora de la idea, y con Jesús de Román y Javier Sagrario. Los tres primeros están trasplantados y el cuarto, con el teléfono pegado en la mano a la espera de la llamada que le anuncie que hay un riñón para él.
