Llega el diagnóstico y trastoca tu vida. Así lo sienten las personas que padecen una enfermedad renal cuando les dicen que, para seguir viviendo, hay que entrar en diálisis. Cuando los riñones fallan hay dos soluciones, o trasplante o máquina. La opción del trasplante es la ideal pero no siempre es viable o inmediata. Entretanto, la máquina de diálisis te mantiene en pie.

Explica el doctor Jesús Calviño, jefe del Servicio de Nefrología del HULA (Hospital Lucus Augusti), que la hemodiálisis realiza la función de los riñones cuando estos fallan y este tratamiento se puede hacer tanto en el hospital como en casa. A esta última opción se le llama Hemodiálisis Domiciliaria, una técnica que aporta varias ventajas: mayor autonomía del paciente, mejor tolerancia, menos restricciones dietéticas, menos uso de fármacos y mejor conciliación familiar o laboral.

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COPE: Vivir conectado a una máquina… pero sin renunciar a la libertad