Un amplio estudio a largo plazo refuerza los beneficios de una alimentación basada en vegetales para la salud renal.
Seguir una alimentación en la que predominen las verduras y reducir el consumo de azúcares y grasas añadidas, en línea con la dieta planetaria EAT-Lancet, se relaciona con un menor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica (ERC). Así lo indica un amplio estudio realizado por la Universidad Médica del Sur de Cantón, en China, y publicado en el Canadian Medical Association Journal (CMAJ).
La investigación utilizó datos del Biobanco del Reino Unido, un proyecto poblacional de gran escala y seguimiento prolongado que incluyó a 179.508 personas de entre 40 y 69 años procedentes de Inglaterra, Escocia y Gales. La información sobre la alimentación se obtuvo mediante cuestionarios dietéticos. Tras un seguimiento medio de 12 años, 4.819 participantes (equivalente al 2,7 %) desarrollaron ERC.
