Un estudio multicéntrico en pacientes octogenarios con enfermedad renal avanzada cuestiona la indicación automática de diálisis y refuerza la necesidad de individualizar decisiones
El aumento de la esperanza de vida está cambiando el perfil de los pacientes atendidos en las consultas de Nefrología. Cada vez son más las personas mayores de 80 años que alcanzan estadios avanzados de enfermedad renal crónica y para las que se plantea la necesidad de un tratamiento específico. En este contexto, la decisión de iniciar diálisis se ha convertido en uno de los dilemas clínicos más complejos, especialmente cuando entran en juego factores como la fragilidad, la dependencia funcional o el pronóstico a corto plazo.
Un estudio multicéntrico que fue presentado en el 55º Congreso de la Sociedad Española de Nefrología, realizado en 11 hospitales españoles, con casi 500 pacientes mayores de 80 años con Enfermedad Renal Crónica Avanzada (ERCA), ha analizado de forma comparativa la evolución de quienes iniciaron tratamiento renal sustitutivo frente a aquellos que optaron por un manejo conservador, basado en el control de síntomas, la dieta y el ajuste de la medicación, sin recurrir a la diálisis. Los resultados muestran que, de forma global, los pacientes en diálisis presentaron una mayor supervivencia, con una reducción del riesgo de muerte del 46% respecto a los tratados de manera conservadora.
No obstante, el análisis detallado del estudio introduce matices relevantes que obligan a interpretar estos datos con cautela. En una entrevista concedida a ConSalud.es , el doctor Ignacio Gómez Rojas, especialista en Nefrología del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid y autor del estudio explica que los resultados muestran que “en pacientes mayores de 80 años con Enfermedad Renal Crónica Avanzada, el Tratamiento Renal Sustitutivo se asocia globalmente a una mayor supervivencia frente al manejo conservador. Sin embargo, este beneficio no es homogéneo y se atenúa de forma clara en situaciones de mal pronóstico a corto plazo, especialmente cuando la diálisis se inicia de manera urgente o en pacientes con alta fragilidad y dependencia funcional”.
