Con estas consideraciones, DaVita se ha propuesto generar una inversión en el país que facilite que los pacientes que requieren de una terapia puedan acceder a ella, evitándose los traumatismos que implica el desplazamiento permanente a un centro de salud que, en muchos casos, son alejados de sus viviendas. Esta inversión se ha concentrado en zonas remotas en las que no hay suficiente capacidad de atención, incluyendo una suficiencia en las capacidades tecnológicas que permitan el seguimiento y acompañamiento del paciente durante todo el ciclo de su atención. En Colombia hay alrededor de 1.2 millones de personas que viven con enfermedad renal crónica, lo que equivale a una prevalencia de 2,39 casos por cada 100 mil habitantes.
Con estas consideraciones, DaVita se ha propuesto generar una inversión en el país que facilite que los pacientes que requieren de una terapia puedan acceder a ella, evitándose los traumatismos que implica el desplazamiento permanente a un centro de salud que, en muchos casos, son alejados de sus viviendas. Esta inversión se ha concentrado en zonas remotas en las que no hay suficiente capacidad de atención, incluyendo una suficiencia en las capacidades tecnológicas que permitan el seguimiento y acompañamiento del paciente durante todo el ciclo de su atención.
Esta inversión se traducido en beneficios específicos para más de 3.600 pacientes. Estos beneficios corresponden a: disminución en el tiempo de desplazamiento (en promedio se le ha ahorrado alrededor de 30 horas al mes a los pacientes que acuden a estas sedes), acceso a mejores condiciones de prestación del servicio, construcción de comunidad en torno a la infraestructura instalada, garantía de atención de la más alta calidad y mejores desenlaces clínicos, entre otros, al tener un lugar en el que reciben su atención más cerca de su casa. Esto debido a que la llegada de DaVita a estas zonas no es solo la construcción de una infraestructura acondicionada para la prestación del servicio, sino un personal capacitado en la manera en que DaVita presta su servicio, una cercanía directa con el paciente para la mejor atención de sus necesidades, un diálogo permanente con los habitantes de la región y la promoción permanente de las mejores formas de cuidado, que impulsan el bienestar general.
