Estudios analizan cómo un alimento fermentado influye en la función renal a través del equilibrio de la microbiota intestinal.

El kéfir se ha convertido en un alimento cada vez más presente en las neveras, no solo por una tendencia asociada a la alimentación saludable, sino por el creciente interés científico en su posible impacto sobre la salud renal.

Este probiótico natural, producto de la fermentación de leche o bebidas vegetales, está siendo estudiado por su papel en el equilibrio de la microbiota intestinal y su relación con distintos sistemas del cuerpo, entre ellos los riñones.

ADN: El probiótico que la ciencia estudia por su relación con la salud de los riñones