El Servicio Extremeño de Salud (SES) y Fundesalud han puesto en marcha RADAR, un proyecto destinado a impulsar el cribado, el diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad renal crónica (ERC) en las zonas rurales de Extremadura. La iniciativa cuenta con el aval del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cáceres y de ALCER Cáceres, así como con el apoyo de Boehringer Ingelheim.
La enfermedad renal crónica afecta a una de cada diez personas en el mundo y, en muchos casos, permanece sin diagnosticar. En Extremadura, su prevalencia se sitúa en torno al 9% de la población general y asciende hasta cerca del 39% entre las personas con enfermedad cardiovascular, una cifra que pone de manifiesto la estrecha relación entre ambas patologías y la importancia de detectarla de forma precoz.
