The Kidney Project. Es una iniciativa impulsada por investigadores estadounidenses con una propuesta que, hasta hace poco, parecía ciencia ficción: crear el primer riñón artificial implantable. Un dispositivo capaz de reemplazar la función del órgano dañado sin depender de la diálisis y sin necesitar la medicación inmunosupresora de por vida que suele acompañar a los trasplantes convencionales.
Un riñón fabricado, no donado
Liderado por el doctor Shuvo Roy en la Universidad de California en San Francisco (UCSF), The Kidney Project aborda la insuficiencia renal desde una perspectiva distinta, uniendo la ingeniería biomédica, la nanotecnología y la biología celular. El objetivo central es desarrollar un dispositivo bioartificial implantable, autónomo y de tamaño reducido que asuma las funciones del órgano dañado desde el interior del propio cuerpo.
