Se estima que dos de cada tres personas con enfermedad renal crónica (ERC) no están diagnosticadas. Con el objetivo de mejorar el diagnóstico temprano, Boehringer Ingelheim colabora con el Proyecto RADAR, que facilita el cribado de ERC en las áreas rurales de Extremadura
Aunque muchos podemos pensar que el corazón, los riñones y los órganos implicados en el metabolismo son piezas independientes, la realidad es que las tres enfermedades están muy relacionadas. Así, entre los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica (ERC) están la diabetes, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares como la insuficiencia cardíaca o antecedentes familiares de enfermedad renal, entre otros.
En España, se estima que dos de cada tres personas con ERC no están diagnosticadas, lo que pone de relieve la necesidad de impulsar estrategias capaces de identificar esta patología antes de que aparezcan complicaciones.
Con ese objetivo nace el Proyecto RADAR, una iniciativa del Servicio Extremeño de Salud (SES) y FundeSalud, con la colaboración de Boehringer Ingelheim y el aval del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cáceres y ALCER Cáceres. El programa facilita el acceso a la detección precoz de la enfermedad renal crónica a la población rural de Extremadura.
